Desde la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación (FHCE) y la Facultad de Ciencias Sociales, vienen realizando el proyecto investigación – acción “Casa Educativa” en el liceo número 33 y también en la Escuela Técnica de Ecilda Paullier “David Hugo Rohrer”. El objetivo es realizar algunos diagnósticos y perfilar claves para la mejora en los climas de convivencia en las instituciones educativas y sus diferentes actores: docentes, alumnos, padres.

En la escuela técnica de Ecilda Paullier el foco del trabajo está puesto en realizar conversatorios docentes, propiciando encuentros generativos entre el equipo de dirección y los docentes.

El encare de la propuesta en el liceo 33 involucró un trabajo de síntesis de acuerdo a las necesidades e intereses de los actores del centro. En esta línea surgió la posibilidad de crear y producir una obra de teatro, desde la cual colocar escenas y mensajes del día a día de la institución.

Los estudiantes presentaron la obra en formato aula, donde la trama está compuesta por un ataque de zoombies, quiénes han logrado transmitir un “virus zoombie”, el cual se propaga pro dos causas fundamentales: la mala alimentación y el mal humor. Esto sirvió como punta para dar espacio a los reclamos de los estudiantes: la falta de una cantina con comida saludable así como el mal humor y cansancio de algunos docentes.

La solución para inocularse del virus estaba en la risa y el humor. Más allá de la trama, lo relevante de la propuesta estuvo en que los estudiantes tuvieron que nuclearse en colectivos para tomar decisiones grupales. Esta herramienta fue uno de los principales hallazgos y aprendizajes de la experiencia.

La otra línea que se viene desarrollando en el liceo refiere a que se integró el proyecto “Ajedrez para la Convivencia”, impulsado por el Ministerio de Educación y Cultura (MEC). En una forma progresiva, los estudiantes se fueron familiarizando con los diferentes movimientos de cada pieza al punto de llegar una gran cantidad de ellos en los espacios interturnos, donde en el pasillo del liceo se colocaron tres tableros de ajedrez y los adolescentes participaron activamente.

Algunos de los testimonios que se recogieron en la presentación de la obra para la comunidad de padres y los compañeros fueron los siguientes:

“Me encantó la obra y el mensaje. Eso es lo que precisa el liceo: buen humor. A veces es eso lo que se precisa para cambiar este clima, y nos cuesta” (Adscripta)

“Estoy contenta que haya ajedrez, me hace acordar a mi abuela que fue quien más me prestaba atención, que me enseño a jugar” (Estudiante a profesora sobre ajedrez)